Skip to content

Opinión Personal a Propósito de las Próximas Elecciones

1 julio 2010

Responsabilidad: una respuesta organizacional para un Comando de Campaña

El contexto global actual, y por extensión el organizacional, signado por demanda, incertidumbre, cambio continuo y desconfianza generalizada, requiere personas que crean en la casi obligatoria necesidad de contestar, de satisfacer, de dar la cara sobre la genuina base de sus convicciones más profundas, para cumplir con las metas.

En este marco, el comando de campaña necesita reinstalar el concepto de responsabilidad no como slogan, sino como creencia profunda, como valor, ya que éste trasciende al cargo o a la función que temporalmente ocupa una persona.

El sistema aún vigente –“planifico, organizo, dirijo y controlo”–, clasifica a las personas: director, gerente, mando medio o supervisor. Así, se recrea la dinámica en la cual pocos piensan y muchos hacen, ignorando que las motivaciones trascendentes e iniciativas de la gente, están por encima de cargos circunstanciales, a menudo erróneamente asignados.

La organización (cada uno de nosotros desde su lugar), necesita crear entornos de trabajo basados en la libertad responsable de pensamiento y en la comunicación asertiva, impulsando a las personas a ser, pensar y ejecutar profesionalmente.

Este momento requiere respuestas independientemente de posiciones jerárquicas; los cambios continuos inducen a trabajar de manera distinta, incluso nueva para muchos, en la que sobresale el desarrollo de un liderazgo superador orientado a convertir a las personas en generadoras de proyectos más que en administradoras de rutinas, a asignar responsabilidades más que tareas, y a alinear voluntades y compromisos con objetivos retadores.

Fomentar nuevas ideas y aportes es quizás uno de los pocos puntos de apalancamiento que quedan, so pena de vivir en un estado de victimización, generado por situaciones a menudo ajenas, pero que la propia “no respuesta” (irresponsabilidad), ayuda a incrementar postergando decisiones, dejando todo como está, propiciando la “cultura del zafe”, y otra serie de comportamientos endémicos observados en muchos equipos de trabajo.

Si como cabezas de equipo somos percibidos como personas de convicciones y respuestas con las que se coincidirá o no, pero ofrecidas de acuerdo a lo esperado de nosotros, nos llamarán “líderes”, “referentes”, “número uno”, y una serie de rótulos de moda, consecuencia de un proceder responsable surgido de convicciones, más que por asistir a sendos cursos de liderazgo, que salvo excepciones, no van al fondo del problema.

Responsabilidad implica liderar sabiendo que más que recetas, las personas necesitan que las ayuden a pensar, a desandar, y especialmente a dudar, cuestionando responsable y profesionalmente su propia forma de contribuir al logro de objetivos.


Hoy el “fondo del problema” son los valores; la responsabilidad entre ellos, y ¿quiénes sino los líderes para meterse con los valores?

por Abraham Guevara

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: